miércoles, 3 de junio de 2015

Curriculum Vitae (I) - Cómo hacer un curriculum

Cuando uno se sienta delante del ordenador y se pone a buscar modelos de curriculum… ¡e inmediatamente se vuelve loco! Que si cronológico, que si funcional, que si mixto. Es tal la cantidad de modelos que hay en la red que, la gran mayoría de las veces, en lugar de aclararnos nos confundimos todavía más. Por eso tenemos que tener las ideas muy claras en cuanto al curriculum  que queremos o necesitamos elaborar.

Para mí el más engorroso es, sin lugar a dudas, el curriculum europeo o europass. Es tal la cantidad de datos que hay que poner que las dos veces que lo he cubierto he terminado harta. Pero también es cierto que este modelo nos lo piden en contadas ocasiones y que no va a ser nuestro curriculum de cabecera,  por llamarlo de alguna forma. Afortunadamente, por lo general, lo que vamos a necesitar es uno sencillo y cuanto más simple en contenido mejor.

Es muy importante también tener en cuenta a la persona que va a estar seleccionando los curriculum, sobre todo cuando están en papel. Cuando un seleccionador está haciendo una criba lo último que va a hacer leerse un CV que le haga la competencia al Quijote, por muy interesante que pueda llegar a ser. 

Así que tenemos tres pilares básicos: simple, organizado y claro. ¡Y con foto! Que parece una tontería pero es algo que mucha gente se olvida y que es motivo de descarte un muchos sitios.

Ha de ser simple, sin incluir datos innecesarios que lo único que van a hacer es volverlo más denso. Si es cierto que los jóvenes pecamos de “engordar” el curriculum con cosas como idioma español nativo, Creemos sino nos va a quedar el papel muy vacío, porque no se tiene experiencia laboral o tenemos muy poca. Otros pecan de intentar explicar al detalle los puestos de trabajo en los que ha estado… Con poner unas “pinceladas” llega, si les interesa lo que habéis hecho concretamente en un puesto de anterior os lo preguntarán en la entrevista.

Tiene que estar organizado. Creo que es normal y que no extraña a nadie el decir esto. Tenemos que establecer una estructura y seguirla. Lo que no podemos hacer, por poner un ejemplo, es mezclar los idiomas con las competencias digitales. El orden fundamental, presentar un curriculum desorganizado habla muy mal de la persona. Da a entender que no se ha tomado el tiempo necesario para elaborarlo o que es no va a ser meticuloso en su trabajo.

Tiene que ser claro. La letra que se utilice debe der ser legible, por muy ‘elegante’ que pueda ser la letra Vivaldi del Word no es el mejor lugar para ponerla. Os recomiendo que utilicéis las fuentes clásicas: Arial, Times New Roman, Cambria, Calibri… El tamaño de la letra tampoco debe ser demasiado pequeño, personalmente creo que en el 11 está bien. Tampoco debemos abusar de los colores o de los adornos gráficos: podemos añadir algún detalle pero tampoco debemos pasarnos.

Con claro no sólo me refiero a esta parte más estética de la que os estaba hablado, también debe ser claro en a lo que quieres transmitir. Hay veces en las que es recomendable que se le pidáis a alguien que le eche un vistazo antes de mandarlo a la empresa, más que nada para aseguraros de que el resto de personas lo entienden. En este sentido también tengo que añadir una recomendación: si habéis trabajado en el extranjero o en una empresa ponga nombres de trabajo inglés, poned el nombre de puesto en ambos idiomas o en español. Os preguntaréis por qué, pues os lo explico con un ejemplo.

Imaginaros el caso de un chico o una chica que se ha ido a trabajar a Londres y ha trabajado en una tienda de ropa como dependiente. Ha vuelto a España y busca trabajo en el sector comercio.
Ha mandado el curriculum a la tienda de Manuela, una señora que tiene una tienda de ropa y busca un nuevo empleado. Manuela al igual que la mayoría de gente en este país tiene un conocimiento escaso del inglés (lo que en España llamamos inglés nivel medio). Manuela coge el curriculum y empieza a leerlo y cuando llega a Retail Assistant se queda planchada pensando ‘¿y esto qué es?’. Manuela tiene mucho trabajo y no le apetece perder 2 minutos de su día en coger el móvil y coger el traductor de google, deja ese curriculum y pasa a otro.
Pues con algo tan simple como esto ‘Retail Assistant/Dependiente’ este caso no se hubiese producido. Por eso es importante poner siempre el nombre del puesto en español o, si no hay una equivalencia exacta, algo aproximado.

Dependiendo del modelo de curriculum las cosas se organizan de una forma u otra.  Yo voy a centrarme en el modelo cronológico inverso porque es el más común. En este formato colocamos en primer lugar las últimas experiencias académicas y laborales que hemos tenido.

Siempre hay excepciones, sobre todo cuando hablamos de la formación. Pensemos en una persona que ha hecho dos FP: uno medio informática y luego cambió de rama e hizo uno superior de administración.  Se va a presentar en una oferta de trabajo para reparar ordenadores, pues es conveniente que cambie el orden y ponga primero el de informática para que destaque la formación relacionada con el puesto de trabajo.

Y para ir finalizando, porque esta entrada está siendo más larga de lo que pretendía en un principio,  os voy a dejar un esquema básico de curriculum  y unos enlaces a diferentes páginas donde hay unos modelos bastante buenos. También voy a dejar un par de enlaces un poco más separados para modelos creativos, que suelen utilizarse para empresa de diseño gráfico u otras similares.



Datos básicos                                                                               FOTO
Nombre
Dirección de e-mail
Teléfono de contacto 1 / Teléfono de contacto 2
Formación académica
AÑO INICIO – AÑO FIN. TITULO. CENTRO
Experiencia laboral
F. INICIO – F. FIN. EMPRESA. PUESTO
Idiomas
Idioma – Certificado si se tiene / Nivel de competencia
Habilidades informáticas
Herramienta/Programa – Nivel de competencia
* Si dominamos varios programas  a un mismo nivel podemos cambiar el orden y poner:
Nivel XXXX – Word, Excel, PowePoint, Photoshop…




Modelos de curriculum

En esta página encontraréis los modelos básicos cornológico, cronológico inverso y funcional, así podéis ver como son:

En este hay tres plantillas que podéis descargar. Personalmente creo que el que viene titulado como moderno necesita un par de ajustes, pero tampoco está mal:

Aquí tenéis una plantilla de cada tipo: básico, sencillo con foto, creativo, europeo….

Europass o Curriculum Europeo:



martes, 2 de junio de 2015

Contrato Laboral vs. Contrato Mercantil

Hoy en día abundan los anuncios de trabajo en las que las empresas nos ofrecen un contrato mercantil, sobre todo para trabajos de comercial, y por eso creo que es necesario aclarar qué implica este tipo de contrato. Además, he de decir que se trata de un caso un tanto personal, porque mi primer contrato de trabajo fue de tipo mercantil y desde la empresa (supervisor y compañeros) se me dijeron una serie de cosas que al final no eran así. Así que quiero que sea un tema que quede claro y que no se aprovechen de nadie por falta de conocimiento.

Antes de continuar quiero aclarar que no es que vea mal que existan contratos mercantiles y que habrá gente que esté felizmente trabajando con uno. Pero sé que existen muchas empresas que utilizan este tipo de contratos para camuflar relaciones laborales normales, con lo que empeoran (y mucho) las condiciones de los trabajadores. De hecho de este tipo de relaciones ha surgido la figura del falso autónomo, que es un tema con bastante chicha por si sólo así que creo que le dedicaré un post más adelante.


Contrato Laboral
Contrato Mercantil
Relación
Empresa – Trabajador
Empresa – “Empresa”
Cotizaciones SS.SS
Las paga la empresa
Las paga el propio trabajador
Pago - Sueldo
Nómina
Factura
Paro
Se tiene derecho
No se tiene derecho
Vacaciones pagadas
Se tiene derecho
No se tiene derecho
Horarios
Establecidos por la empresa
Horarios “propios”
Legislación
Estatuto de los Trabajadores
Código de comercio


En esta tabla he intentado recoger las cuatro pinceladas básicas que diferencian a un contrato laboral de uno mercantil. Luego dependiendo de cada contrato y pueden darse variaciones.

Importantísimo recalcar esta parte, el contrato mercantil exime de toda responsabilidad a la empresa de pagar la seguridad social.

Aunque no lo he recogido en la tabla aquellos que tienen un  contrato mercantil tienen la obligación de pagar el IVA que emiten en sus facturas, facturas que emiten para poder cobrar. Entonces ya no estamos hablando sólo de tener que pagar autónomos, sino de tener la obligación que declarar el IVA  trimestralmente. Esto puede suponer otro coste si tienen que contratar a otra persona para que lo haga por ellos.

Importante recalcar el punto del paro. Si eres autónomo o pagas un suplemento especial llamado cese de actividad o no tienes derecho a paro. Y a esto hay que sumarle que puede haber dificultades para acreditarlo a la hora de presentar la solicitud para cobrarlo.

Las vacaciones pagadas (o incluso las vacaciones) desaparecen del horizonte para aquellos que tengan un contrato mercantil, donde prima el de cobras si trabajas… o mejor dicho cobras según los resultados de tu trabajo.

Los horarios en teoría los marcaría uno mismo, pero es usual que los marque la empresa. Aquí voy a hacer un comentario basado en la experiencia personal y que quiero que tengáis presente antes de aceptar este tipo de trabajo. Si os dicen en la entrevista “aquí trabajamos por objetivos y si a media mañana cumples tu objetivo te puedes ir”, que sepáis que esto casi nunca se da. Y no va a ser la empresa los que os presiones directamente para hacerlo (que en algunos casos si será así), pero si trabajáis a comisión os encontraréis que algún día vais a volver a casa a 0 y  entonces ese día, en el que os está yendo tan bien y que estáis que os coméis el mundo, vais a intentar hacer más y vais a trabajar el mismo número de horas.


Creo que he explicado más o menos las diferencias entre ambos tipos de contratos, de todas formas voy a dejar unos enlaces donde podéis ampliar algo más la información.  


lunes, 1 de junio de 2015

Bienvenidos a "En busca del trabajo prometido"

¡Muy buenas a tod@s!

Mi nombre es Celia y hace unos días se me ocurrió la idea (no sé todavía si muy brillante) de crear este blog. Pensé en él como una plataforma desde la que podría contarle al mundo las peripecias que he vivido (y las que me quedarán…) mientras busco empleo. Esa era la idea original, pero tras una conversación sobre otro tema totalmente distinto surgió una frase que hizo que algo cambiase. La frase en concreto fue “¿Y tú que haces para cambiarlo?”. Realmente no puedo hacer mucho, pero puedo hacer algo más que quejarme de las piedras con las que me tropiezo en el camino: puedo intentar que otros tropiecen en la misma.

Antes de seguir quiero también explicar el nombre del blog, porque todo tiene un motivo en esta vida. Obviamente estoy buscando trabajo, un trabajo al que la querida Constitución Española dice que tengo derecho. Un trabajo que no sólo nos promete este ilustre documento, si no que los gobiernos de turno siempre insisten en que se está creando empleo. Y que quede claro que me da igual quien lo diga y como lo diga, lo único que pido y pediré siempre es que no intenten camuflar la realidad.

Creo que poco más me queda por añadir a este post de presentación, no quiero que reneguéis de mí el primer día por pesada y cansina (ya habrá tiempo para que os cuente mis "batallitas". Sólo quiero que sepáis que este proyecto nace como un intento de haceros llegar información útil a la hora de buscar empleo y contaros algunas experiencias “curiosas” que me he encontrado mientras yo misma buscaba trabajo. 



¡Un saludo!