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martes, 30 de junio de 2015

Algunas preguntas de las entrevistas de trabajo

No hay respuestas que sean 100% correctas y lo mejor es responderlas con sinceridad, pero si es cierto que ‘preparar’ algunas preguntas nunca está demás. Por eso hoy os traigo algunas de las preguntas más comunes en las entrevistas de trabajo.


Cuéntame algo sobre ti…

Es una de las preguntas que más se suelen utilizar, sobre todo para romper el hielo. Personalmente creo que es una de las preguntas que si estás nervioso te pueden descolocar, así que es recomendable reflexionar sobre qué queremos decir en caso de que nos la hagan.

Expertos en RR.HH. dicen que lo mejor es responder de forma clara y breve, destacando nuestros méritos académicos y laborales.


¿Cuáles son tus puntos débiles y fuertes?

 Esta es otra de las preguntas que tenemos que reflexionar unos días antes sí o sí: no podemos quedarnos pensando media hora sobre nuestras fortalezas y debilidades.

Primero y antes de nada, todos tenemos puntos débiles y el no reconocerlos al menos alguno suele ofrecer una imagen de prepotencia. Lo recomendable es que convirtamos nuestros puntos débiles en fortalezas.

Os voy a poner por ejemplo una de las mías: suelo ser muy exigente, tanto conmigo misma como con los demás. Sobre todo cuando trabajo en equipo me gusta ver que todo el equipo, como yo, está dando el máximo posible para que todo salga perfecto.

Un entrevistador va a quedarse con que eres una persona comprometida con su trabajo y a la que además no va a hacer falta estar constantemente presionando para que haga sus tareas.


¿Por qué dejó su anterior puesto de trabajo? ¿Por qué lo despidieron? ¿Por qué quiere cambiar de empleo?

Sobre estas tres preguntas quiero hacer especial énfasis en que durante la entrevista jamás debemos hablar mal de las empresas en las que hemos estado: no proyectamos una buena imagen haciéndolo.

Mi consejo es que respondáis con sinceridad dentro de lo posible. Hoy en día es muy normal que despidan a gente que realiza bien su trabajo porque a la empresa no le va bien y no hay nada de malo en decirlo.  Querer cambiar de trabajo tampoco es malo, puedes estar buscando algo que se adapte mejor a tus estudios.


¿Le gusta trabajar sólo o en equipo?

Lo mejor es dejar ver que podemos trabajar en cualquiera circunstancia, así reflejamos que somos personas flexibles y con capacidad de adaptación.


¿Se ha encontrado con dificultades al trabajar en equipo?

Esta pregunta me la hicieron el año pasado y durante un momento me quedé pensando. ¿Qué le digo? ¿Hablo mal de mis compañeros? ¿De mí? Al final le respondí que como en todos los grupos de trabajo hay momentos en los que se choca con los compañeros en la forma de hacer las cosas, pero que por lo general se solucionaban rápido.


¿Dónde se ve dentro de cinco años?

Personalmente me parece una de las preguntas más chorras que hay, pero es cierto que la hacen bastante. Dicen que es porque quieren saber que los empleados se marcan metas, si son realistas, si tienen pensado cambiar de empresa…

Aquí lo mejor es dar una respuesta ambigua y sin especificar demasiado.


¿Por qué quiere trabajar con nosotros?

Me hace falta el dinero. Piiiii. Mal, a todos nos hace falta el dinero y la empresa eso ya lo sabe. Aquí lo que se debe hacer es destacar cosas que te gustan del puesto o de la empresa y recalcar que sois perfectos para ese trabajo.


¿Cuál es su puesto de trabajo ideal?

No digáis nunca que es el ofertado. Recalcad que un puesto donde puedas aplicar vuestros conocimientos y seguir adquiriendo más, que tenga un buen ambiente de trabajo, que puedas trabajar cara el público, etc.


¿Qué has aprendido de tus errores?

Poned ejemplos sencillos de errores ‘leves’ que hayas tenido y como los has solucionado. Al igual que pasaba con las debilidades intentad sacar siempre algo positivo y que os haga ver como una persona capad de resolver problemas.


¿Qué tipo de empleado cree que sería el ideal para este puesto de trabajo?

Poneos por un momento en el lugar del entrevistador y dad algunas cualidades que crees que tiene que tener el candidato ideal. Eso sí, ¡procurar decir cualidades que tú tengas! Generalmente después suelen preguntar si se tienen esas cualidades, de esta forma podréis decir que sí.


¿Estaría dispuesto a trasladarse de ciudad o país?

Aquí hay que ser siempre sinceros, de nada sirve que en un principio le digáis a la empresa que sí si sabéis que no queréis o podéis trasladaros.


¿Cuáles son sus aficiones? ¿Qué hace en su tiempo libre?

 A la empresa le interesa hasta un cierto punto saber que hacen sus empleados en su tiempo libre y como os ya mil veces lo mejor es responder con sinceridad. Si practicáis algún deporte de equipo es bueno decirlo, deja ver que sois personas sociables y que sabéis trabajar en equipo.


¿Alcanza siempre sus objetivos?

Es una pregunta que se utiliza mucho en las entrevistas del personal de ventas. Es tentador decir que sí, pero siendo sinceros no siempre podemos conseguirlo. No es recomendable si vais a un puesto de comercial decir que no, que no los conseguís nunca porque eso significa que a lo mejor es que no es un trabajo para vosotros. Lo más adecuado es decir que casi siempre los conseguís, pero que a veces por diversas causas no habéis podido hacerlo.


¿Ha tenido que tomar alguna vez una decisión impopular?


Esta pregunta tiende a salir más en puestos de responsabilidad en lo que a veces se tienen que tomar medidas que no le gustan a los empleados. Con esta pregunta buscan ver si se es capad de asumir responsabilidad. Como en otros casos lo mejor es poner un ejemplo y como habéis reaccionado.


¿Está realizando otras entrevistas?

Si estáis en otros procesos de selección es conveniente decirlo, pero no es necesario (ni aconsejable muchas veces) que deis nombres. Si estáis buscando trabajo es normal estar apuntado a varias ofertas y tener varias entrevistas planificadas.



Y por último una recomendación personal, si en una entrevista os encontráis con una pregunta que os cuesta responder anotadla y  reflexionar sobre ella en casa. De esta forma si os la vuelven a hacer ya sabréis que responder.



miércoles, 10 de junio de 2015

Consejos básicos para superar una entrevista de trabajo

¡Hola a todos de nuevo!

He pensado que, como ya hemos se ha dedicado una entrada a hablar del curriculum vitae (si no la habéis leído podéis hacerlo pinchando aquí), estaría bien hacer una con unos consejitos básicos para las entrevistas de trabajo. Y es que a muchos nos pasa que en el momento en el que nos citan para una entrevista nos ponemos un poco nerviosos. Es normal, puesto que en esta etapa es donde tenemos que causar una buena impresión al seleccionador si realmente queremos el puesto de trabajo.


1 Conoce la empresa

Es tan común que busquemos datos de las empresas en internet que los seleccionadores pueden llegar a preguntarte directamente sobre ello. Y obviamente decirle que no sabes nada de la empresa no te hace quedar demasiado bien. No digo con esto que tengáis que memorizar los balances de la empresa, pero sí debéis saber a qué se dedica. Una de las respuestas más cómodas es decir que habéis mirado la página web. No profundicéis demasiado en el tema, porque puede llevar a preguntas más específicas.

Intentad averiguar quien os va a entrevistar, podéis intentar preguntarlo cuando os citen o investigar por Linkedin u otras redes sociales profesionales. Al ponerle nombre y cara al entrevistador, iréis mucho más tranquilos a la entrevista.

Ah, y si tienen página web podéis mirar los proyectos sociales en los que participa o con los que colabora la empresa, así tendréis algo positivo que decir de la empresa durante la entrevista.


2 Conoce tu curriculum

Debéis repasar vuestro curriculum con una mirada crítica. Y no me refiero a ver si tenéis fallos en él. No, a lo que me refiero es que miréis que aspectos de él pueden dar lugar a preguntar y que os anticipéis a ellas. Por ejemplo, si no habéis terminado la carrera en el tiempo ‘normal’  os preguntarán por qué. Esto puede ser una pregunta incómoda para algunas personas, pero si os anticipáis  seguro que encontraréis una respuesta con la que os sintáis cómodos.

Generalmente os pedirán que llevéis un curriculum actualizado. Si no es así llevar igualmente una copia, por si os la piden al llegar. El ‘es que no sabía que había que traer uno’ es una excusa que no queda bien. Y nunca, cuando lo llevéis en mano, lo llevéis doblado. Debéis llevar además algún sitio donde anotar, por si queréis tomar nota de algún dato en concreto.

Es bueno también que repaséis vuestras aptitudes. Es bastante frecuente que pregunten por tus puntos débiles o fuertes, es bueno que lo reflexionéis en casa.


3 Cuida tu apariencia

Aunque parezca algo absurdo o superficial decirlo, hay que ir a la entrevista presentable. ¿Qué entiendo yo por presentable? Pues lo mismo que medio mundo: aseado y bien vestido. Y es que nuestra apariencia o como nos presentamos a los sitios puede reflejar las ganas que tenemos de estar allí. Por ejemplo, cuando vais a una cita os arregláis para causar una buena impresión a la otra persona, ¿o no? Pues aquí pasa exactamente lo mismo.

Normalmente la ropa debe ser formal, pero también es cierto que va a depender un poco del puesto de trabajo o la empresa. Si podéis averiguar el dresscode de la empresa e ir vestidos en esa línea mejor que mejor.

Consejo a mayores para las chicas: llevad un maquillaje ligero y no demasiado recargado.



4 El lenguaje corporal

Transmite mucho de nosotros y tenemos que cuidarlo.

Mirar a los ojos. Lo más importante es mirar a los ojos al entrevistador, demuestra que estamos prestando atención a lo que dice y que no tenemos nada que ocultar (si no os sentís cómodos podéis mirarle a la nariz).

Sonrisa. Es importante también sonreír, aunque no debe ser una sonrisa forzada. Esto reflejará una actitud positiva ante la perspectiva de formar parte de la empresa.

Postura. La forma en la que nos sentamos también transmite mucho de nosotros. Es importante mantener la espalda recta, podéis apoyaros en el respaldo o no, pero la espalda recta. No os ‘repanchingueis’ en la silla, que no estáis de bares con unos amigos.

Las manos. La gente que tenemos la costumbre de gesticular cuando hablamos tenemos también que controlarlo un poco. Se puede mover las manos, pero no de forma exagerada. Es importante que no nos crucemos de brazos (es una postura defensiva, aunque a veces sólo la adoptamos por costumbre o comodidad) y que mantengamos las manos a la vista. Aunque parezca una cosa absurda, los humanos relacionamos el enseñar las palmas de las  manos con la sinceridad.


5 Puntualidad

La puntualidad es algo sagrado en una entrevista de trabajo. Si hay que esperar, esperáis, pero jamás lleguéis tarde a la cita.

Lo ideal y aconsejable es llegar al lugar donde te han citado con unos cinco minutos de antelación.


6 Pregunta

Hacer preguntas, harán ver que os interesa el puesto. Obviamente deben ser preguntas que tengan una cierta lógica. Si el tema sobre el que preguntas ha sido tratado en la entrevista deja claro que es una duda, sino puede parecer que no estabais atentos a lo que se decía.

Siempre puedes llevar preparadas algunas preguntas de casa, pero si no las formules de forma forzada o se notará. Ser natural es algo muy importante también.

Importantísimo. Cuando finalice la entrevista preguntar al entrevistador si van a ser ellos quienes os avisen del resultado del proceso de selección o si tienes que llamar tú. Si ya en la entrevista os indican que el proceso va a ser largo, preguntar al salir cómo podéis poneros en contacto con la empresa para saber cómo va el proceso de selección.


7 Apaga o silencia el móvil

Es muy importante tener el móvil en silencio para evitar distracciones. En el caso de que se os haya olvidado silenciarlo y suene: disculparos y silenciar la llamada lo antes posible. Ni se os ocurra  contestar a la llamada, es una falta de respeto horrible y dejará entrever que consideráis que la entrevista es algo secundario para vosotros.


8 No fuméis

Obviamente si os citan en una oficina ya no vais a poder fumar, pero si se realiza en otro lugar en el que si podéis hacerlo ¡no lo hagáis! No sabéis qué impresión le podéis causar al entrevistador, puede ser que le desagrade la gente que fuma y eso, aunque no lo haga conscientemente, pude repercutir en su valoración.


9 Escuchar
Es muy importante saber escuchar. De nada sirve que habléis y habléis, de esta forma le daréis información al entrevistador que seguramente no queríais dar y además de quedar como unos egocéntricos.


10 Saber cuándo empieza y cuando termina la entrevista

La entrevista no comienza cuando saludáis al entrevistador. Comienza cuando llegáis al sitio donde os citado. Debéis entrar con una sonrisa y saludar cordialmente a quien esté en ese momento en la recepción. Si hay más candidatos esperando interactuar con ellos con normalidad, sobre todo si se trata de un puesto cara el público porque mostrará que sois extrovertidos.

Lo mismo pasa cuando os marcháis. La entrevista no finaliza cuando salís del despacho, termina cuando salís de la oficina o del edificio. Nuevamente debéis despediros de quienes estén en la recepción con una sonrisa y educadamente.


11 Analízate después.

Con la entrevista todavía reciente es bueno que os paréis a pensar en que podéis haber fallado. Si hay preguntas o situaciones que os han resultado más difíciles anotarlas y analizarlas, ¡así en la próxima no serán un problema!



Espero que estos consejos básicos os ayuden a superar futuras entrevistas de trabajo.